Por qué el branding emocional argumenta la sensibilidad de tu marca y te posiciona en el corazón de tus clientes

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Este es un post invitado de Arantxa Isidoro. Si lees hasta el final encontrarás un regalo…

 

¿Tu marca se siente?

Unos pétalos delicados en la foto de presentación de tu último producto, una canción que te eriza la piel en el vídeo que cuenta tu historia, una textura sorpresa en tu propuesta gastronómica para un evento importante…

Si acompañas tu marca de sensibilidad, emociones y un atractivo especial que apele a los sentidos llegas a conquistar no sólo la mente, sino también el corazón, tocando la fibra que convierte a esa persona en cliente.

El branding emocional es un paso premium en la creación de marca porque no se queda en el diseño y la comunicación de una identidad, sino que es capaz de generar el engagement que necesitas para vender.

Yo lo asemejo a una relación de amor en la que fluye ese algo que hace que prácticamente todo lo que viene del otro te enamore, naciendo con naturalidad y dejando espacio a los sentimientos. Tú te interesas por las inquietudes de tus clientes y haces que se sientan especiales con tu marca. Ellos confían en ti y se mueren por tu forma de hacerles la vida más bonita y feliz.

Por mi experiencia y según yo lo trabajo, branding emocional más que una herramienta o una estrategia es una actitud tomada desde el terreno personal.

Se trata de adoptar la mentalidad en la que haces todo lo posible por sentir tu marca, profundizar en las emociones y transmitir de forma impactante.

Igual que en tu vida personal disfrutas de los buenos momentos, los exprimes con intensidad, los compartes y los haces grandes, puedes extrapolar esto a tu negocio. Cuando se trata de emociones, no todas son positivas, así que si quieres humanizar tu marca, también tendrás que tener en cuenta las que sean negativas, pero siempre de forma que te ayuden a crecer en lo personal y profesional.

Si adoptas esa actitud de emociones en todo lo relacionado con tu marca, tu negocio alcanza un grado de sensibilidad que atrapa por sí solo a tu público y te acerca a tu propio éxito.

Pero la pregunta que te estarás haciendo es cómo se lleva todo este universo de sensaciones a la práctica.

5 acciones para que empieces a trabajar el branding emocional que envíe una flechita directa al corazón de tus clientes

 

1. Profundiza en la esencia de tu marca:

Como te decía hace unos párrafos, no te quedes en la fachada. Enamora desde dentro. Tus productos o servicios son la punta del iceberg de un proyecto que puede tener mucha personalidad y aportar algo especial a tus clientes. Antes de proyectar lo que vas a vender, entiende cuál es la magia que hace a tu marca irresistible. Apóyate en tu talento y en el de tu equipo y compleméntalo con tus fortalezas. Encuentra el mayor valor de tu negocio dentro de ti.

2. Naturalidad a tope:

Todo lo que crees y proyectes para tu marca debe nacer desde tu comodidad, desde el lugar en el que te sientas tú mismo. Para que las emociones estén presentes en cada rincón de tu negocio lo que surja tiene que ser real. Si no te sale, no lo fuerces. Si odias los corazones no llenes tus mensajes de ellos. Hay muchas maneras de enamorar. No hace falta que fluyan las pompas de jabón. Tienes que encontrar el entorno más natural para tu marca y verás como tus ideas surgen de una manera mucho más espontánea y te llenan de ilusión y mariposas.

3. Comparte tu historia:

Seguro que la creación de tu marca está llena de retos y de acciones valientes que tu público está deseoso de conocer. Habrá un hilo conductor que de sentido a tu negocio y que explique por qué haces lo que haces y cómo llegaste hasta donde ahora estás. Tu experiencia y tus vivencias también dan respuesta a lo que te planteas para el futuro de tu marca. Quizás hay un punto clave que marcó tu camino o una persona especial que te inspiró para intentarlo. Compartir tu historia crea fuertes lazos de conexión con tu público. Construir un argumento alrededor de momentos vividos añade profundidad emocional y favorece un vínculo con tus clientes.

4. Define tu estilo de marca:

Las imágenes, los colores, tu forma de comunicarte Todo eso es lo que crea una primera impresión y lo que ayuda a reconocer tu marca. Mostrar una extraordinaria sensibilidad con esta parte que te caracteriza puede hacer que tu marca brille entre las demás. No elijas las cosas al azar. Pon especial atención a tu voz, tus fotografías, tu paleta de colores y tipografías, incluso a tu saludo cuando comienzas una newsletter. Consigue elevar tu marca inspirando a tus clientes, aportándoles belleza desde un diseño impactante hasta un mensaje magnético. Crea engagement a través del estilo y tu público se hará fan de tu brand.

5. Sorprende con los detalles:

Es ya un tópico afirmar que en el detalle está la diferencia, pero tanto tiene de repetido como de verdadero. Cuando trabajas el branding emocional, el grado de detalle es lo que define la sensibilidad de la que estamos hablando en todo momento. Pon a tu cliente en el centro de tus acciones y sé valiente haciendo propuestas creativas. Escucha a las personas que se interesan por tu trabajo y déjales con la boca abierta haciéndoles sentir especiales. Tienes todo el poder para construir una marca que sea un espacio al que otras personas siempre quieran llegar porque saben que les aporta experiencias fascinantes. Deja un recuerdo que quieran volver a vivir con tu marca.

 

Tu marca, ya sea personal o no, está viva. No es algo estático que se diseña una vez y a lo que se le otorga una personalidad en un momento concreto para olvidarte por siempre. Todo lo contrario. La marca evoluciona, se desarrolla y crece contigo. Por eso el branding debe acompañarte siempre. De hecho hoy tu marca representa un negocio, pero si mañana pivotas hacia otro nicho de mercado o buscas otras propuestas para tu público el branding emocional seguirá siendo tu aliado para reinventarte y seguir creciendo. Dejar que los sentimientos fluyan cada día y se adapten a tu momento es aportar muchísimo a tu entorno y recibir vivencias maravillosas.

 

Entrar en el mundo del branding emocional, es una experiencia que logra que tu marca tenga alma y se pueda sentir. Te invito a que pruebes a empezar a enamorar.

 

Importante: Arantxa ha creado un recurso especial para todos aquellos que leéis mi blog cada semana. Para ello, sólo tienes que apuntarte aquí y  recibirás un workbook con las preguntas que te ayudarán a reflexionar sobre el enfoque de tu marca y la manera en la que puedes convertirla en emocionante para enamorar a tus clientes.

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Una respuesta a “Por qué el branding emocional argumenta la sensibilidad de tu marca y te posiciona en el corazón de tus clientes

  1. Eli, muchas gracias por haberme abierto un huequito en tu blog para compartir mi gran pasión. El branding y la comunicación van de la mano. Así que espero que tus lectores empiecen a emocionar con su marca y se lo puedan contar al mundo!!!
    Un abrazo enorme,
    Arantxa

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