En el trato con los medios de comunicación, no hay porqué limitarse a un frío email en el ordenador, y aunque no lo parezca, hay vida más allá de una llamada telefónica apresurada en mitad de la redacción.
Hay una tercera opción, muy valorada por los periodistas, que no es apta para todo el mundo. Ni para todas las empresas, ni para todos los periodistas, pues sería imposible de realizar.
Hablamos del envío de productos. Una forma original y personalizada de presentar a los medios nuestra marca, producto, servicio… si se hace bien.
5 detalles que pueden convertirse en 5 errores graves
1. Es un regalo, no un soborno.
Hay una línea muy fina entre enviar un regalo a un medio e intentar comprar a sus periodistas. Y es muy importante tenerla clara para no dar una mala imagen. Los regalos deben ser entendidos como una forma de ofrecer la oportunidad al profesional de conocer o probar algo noticiable.
No hay una regla universal, todo depende del caso particular. Por ejemplo, si tienes una editorial puede ser buena idea enviar algunos libros a medios especializados. Los periodistas encargados de ello podrán leer el libro, notar el gramaje de las hojas, la calidad de la encuadernación, etc. y la relación con la novela, el autor y la editorial que se lo ha facilitado mejorará.
Además es probable que lo reseñen en futuros artículos o lo incluyan en alguno de sus bazares de sugerencias.
Sin embargo, enviarles un jamón por Navidad puede ser entendido como una falta de profesionalidad y respeto hacia su trabajo, aunque el jamón les pueda gustar.
Pero…¿Y si tu empresa es una tienda gourmet? Pues ahí todo cambia. De golpe enviar una selección de embutidos tiene todo el sentido del mundo, y otros elementos estarían fuera de lugar. Las libretas y bolígrafos parecerían merchandising, no productos noticiables para probar.
En conclusión, trata de no ser ostentoso con el regalo, es más beneficioso para tu negocio acertar con el medio y tener un motivo real que respalde tu envío.

2. No estás comprando tu aparición en los medios.
Debes tener presente que el envío de un producto a los medios de comunicación es algo totalmente voluntario y no solicitado por parte de los periodistas.
¿Lo agradecen? Normalmente sí.
¿Están obligados a darte algo a cambio? No.
No esperes una mención ni publicación en los medios por haber hecho un envío de productos a los periodistas. Aunque sepas que lo han recibido y les ha gustado. Si les transmites esa idea, estás confesando que intentabas comprar su profesionalidad.
Una buena relación con los medios de comunicación no se consigue a golpe de talonario, sino construyendo un espacio de confianza donde el periodista sepa que eres una fuente de información de calidad.
Puede que no publiquen nada al respecto del producto que han recibido, pero te tendrán en mente la próxima vez que toquen tu sector. Habrás conseguido que varias redacciones de distintos medios le pongan nombre, cara, calidad y emoción a tu empresa.
Y eso vale más que conseguir una nota de prensa aislada.

3. Incluye una nota de prensa.
Aunque todo lo dicho anteriormente es cierto, la verdad es que un envío bien planificado que llegue en el momento oportuno suele tener varios impactos en los medios de comunicación. Son una novedad en la redacción y le dan al periodista la posibilidad de contrastar por él mismo la calidad del producto.
Por eso es fundamental que tu envío vaya siempre acompañado de una nota de prensa. En ella explicas quién eres, qué les envías, por qué les envías el producto en este momento y, sobre todo, por qué le va a interesar a su audiencia.
Todo bien redactado y listo para publicar, para ponerles muy fácil la decisión de hacerlo.
En post anteriores ya os hablé de cómo redactar una buena nota de prensa, y mes a mes comparto en el blog las fechas clave que os pueden interesar para planificar vuestra estrategia de comunicación. Con ambas cosas el envío del producto debería llegar en el momento perfecto y con el acompañamiento que haga a los periodistas decantarse por publicar acerca de tu negocio.

4. Personaliza el envío.
Dentro de tus posibilidades logísticas, personaliza el detalle con los medios tanto como puedas en estas tres vertientes:
- El regalo. Tiene que hablar de tu producto y de tu empresa de manera obvia pero sin ser merchandising. Que no quepa duda de quien hace el envío. Para ello tiene que desprender los mismos valores y visión de la vida que tu negocio. ¿Te imaginas a una marca de productos infantiles enviando algo gris, triste, apagado y sin emoción? No, porque jamás lo relacionarías con su marca de manera positiva.
- El paquete. Al hilo del punto anterior, la forma de empaquetar puede decir mucho de tu empresa. Cada vez está más de moda grabar el proceso de apertura de un paquete, el conocido unboxing, porque a la gente le gusta la anticipación, la emoción de los segundos antes del descubrimiento. Esta parte del envío también habla de tu marca, de la atención al detalle y de la originalidad. Además, tienes que tener mucho cuidado para que siga representando tus principios empresariales en lo que a medio ambiente se refiere.
- El destinatario. No es lo mismo un medio local que uno nacional, una revista especializada que una sección dentro de un periódico. Tenlo en cuenta a la hora de organizar el envío. Aprovecha los medios que tengas más cercanos e intenta algo más elaborado… ¿qué te parecería hacer personalmente la entrega? Según el producto te dará la tranquilidad de saber que ha llegado en buen estado, los periodistas valorarán el esfuerzo que te supone una acción así, y pondrán cara no sólo a tu empresa, sino también a ti como su representante.

5. Dales tiempo para disfrutarlo.
Ya se ha comentado en el punto uno la importancia de hacer el envío en el momento oportuno. Cuando se juega con una efeméride o fecha relevante es imprescindible, pero cuando se trata de la presentación de un producto o servicio ¡también!
Ten presentes tus propias fechas al hacer un envio, date tiempo para poder contactar con los medios después de que lo reciban, o para reforzar la nota de prensa que acompaña al paquete. ¡Recuerda la utilidad que tiene el mailing en estos casos!
Pero piensa que no eres la única empresa interesada en captar su atención. Puede que si seas la única que les ha hecho llegar un detalle recientemente, pero el día a día en una redacción es ajetreado, y los periodistas no tienen tiempo para dejarlo todo de lado y disfrutar de los regalos.
Por eso es recomendable hacer las cosas con tiempo, tiempo para que los medios descubran el detalle y tiempo para que tu puedas reforzar el mensaje. Piénsalo así: si envías la muestra de tu nueva línea de camisetas tres días antes de la fecha oficial de estreno, es muy poco probable que consigas la repercusión mediática que esperas el día del lanzamiento.

Ahora que ya sabes todo lo que hay que saber sobre el envío de productos a los periodistas… ¿cómo crees que podrías utilizar esta acción en la comunicación de tu negocio? ¿se te ocurre algo que te represente y que quieras hacer llegar a los medios?
Dejame un comentario con tus ideas, preguntas y opiniones, siempre pueden servir de inspiración para otros lectores.