La RSC (Responsabilidad Social Corporativa) o RSE (Responsabilidad Social Empresarial) es una práctica empresarial que refleja el cambio socioeconómico que se ha producido en los últimos años en todo el mundo.
La pandemia ha acentuado aún más la preocupación de las compañías por hacer ver su compromiso social y con el medio ambiente, y para ello necesitan poner el acento en ello dentro de sus estrategias de comunicación.
Aunque pueda parecer una simple moda pasajera o una cuestión de apariencia, las tácticas comunicativas que potencian una verdadera RSC en las marcas consiguen resultados reales. En la práctica, gracias a esta manera de actuar logran humanizarse, diferenciarse de la competencia, ganarse la confianza de su público, aumentar las ventas y lo más importante, fidelizar a sus clientes.
La sociedad actual exige a las empresas un compromiso real con el entorno, ya no se trata de una cuestión opcional sino de un requisito sine qua non para funcionar en el mercado.



Conscientes de ello, el marketing y la comunicación corporativas dedican cada vez más recursos a posicionar las marcas en esa contribución activa a una mejora social, económica y ambiental. Incluso, muchos nuevos negocios nacidos en un contexto de mayor concienciación social han nacido con la RSC dentro de su ADN de marca.
Dentro de la RSC, podemos distinguir distintos ámbitos de actuación:
- Acción social
- Innovación responsable
- Gestión del talento
- Conciliación
- Igualdad de oportunidades
- Preservación medioambiental
La RSC como noticia
Los medios de comunicación muestran cada vez mayor interés por esta materia y dedican espacios destacados a los vínculos de las empresas y personalidades más influyentes con ella. Podemos decir que la RSC es noticia y tiene una estrecha relación con los medios.
Solo hay que consultar el calendario de comunicación y fijarse en los mensajes que lanzan los medios en fechas señaladas.
Digitales, impresos y audiovisuales se tiñen de rosa cada 19 de octubre, Día internacional de la lucha contra el Cáncer de Mama.



El 1 de octubre, Día de la Educación Financiera, los bancos y el dinero tienen una ocasión para sacar a relucir su mejor cara.
El 22 de abril, Día Internacional de la Madre Tierra, cualquier acción que contribuya a mejorar el medio ambiente tiene una buena cita para ser lanzada a los medios de comunicación.
Incluso el 25 de enero, Día de la Publicidad, la RSC de muchas empresas puede encontrar su gancho para difundir sus valores y compromiso.



Estas son solo dos fechas clave llenas de oportunidades para las marcas de mostrar su compromiso con diferentes causas. Sin embargo, cada día encontramos demostraciones de RSC en las informaciones de actualidad.
Equilibrio, transparencia y autenticidad
La comunicación tiene un papel imprescindible en la RSC de las compañías, y para diseñar una estrategia efectiva que permita lograr buenos resultados hay que nivelar tres ingredientes clave: el equilibrio, la autenticidad y la transparencia.
No difundir la actividad voluntaria de la empresa en relación con su responsabilidad social corporativa es un error ya que el público percibirá lo mismo que si no se estuviera haciendo nada. Pero cuidado, porque un exceso de información en este sentido conlleva una falta de credibilidad y puede ser interpretada como publicidad encubierta.
También conviene seleccionar correctamente las acciones que se van a llevar a cabo de manera que estén alineadas con los valores de marca y así la comunicación corporativa y la RSC tengan una coherencia.
La transparencia es el tercer elemento de base en la estrategia y pasa por hacer públicos y accesibles los datos además de transmitir mensajes adaptados y fáciles de entender para la audiencia a la que nos dirigimos. Las informaciones deben ser claras y sencillas para lograr que el mensaje cale en la sociedad.
El gran reto de la comunicación de RSC es conseguir que la sociedad identifique lo que hacemos como auténtico y sincero.
10 formas de comunicar la RSC
1. Página web. La RSC debe tener un apartado propio en las plataformas digitales de la empresa y nunca quedar oculta o en un lugar difícil de localizar. En el caso de algunas marcas o durante las campañas y periodos determinados del año puede tener sentido colocar este tipo de contenidos en un espacio destacado de la web.

2. Redes sociales. Puede estar siempre visible en la información de perfil, ya sea a través de un mensaje o simplemente un icono. También puede incorporarse como contenido periódico en el calendario editorial de las redes sociales al que conceder en torno a un 10% del volumen total de contenidos.

3. Email marketing. Como en el caso de las redes sociales, habría que contemplar una parte de los correos o fragmentos de estos a la RSC ya desde el momento de la planificación de la estrategia de email marketing. En los momentos puntuales de fechas clave y de realización de acciones concretas algunos emails pueden centrarse al completo en estas temáticas.
4. Espacios físicos. Los locales comerciales y oficinas son recursos apropiados donde colocar estratégicamente y de forma sutil los mensajes de RSC. Se trata de integrar este elemento en el espacio y hacer que el visitante capte los diferentes matices de la personalidad de la marca en esta experiencia física.

5. Marketing directo. Cualquier objeto material que la marca produzca debería recoger algún rasgo de RSC, incluido el packaging, y especialmente cuando se trata de productos de marketing. Si el objetivo de la acción no es comunicar la propia RSC, es fundamental mantener el equilibrio entre el concepto central de la acción y este mensaje secundario para no acabar desvirtuando los dos.
6. Comunicación en medios. Probablemente una de las maneras de conseguir una mayor repercusión de cualquier acción de RSC es conseguir impactos en las noticias. Aquí lo interesante es estudiar las fechas adecuadas para lanzar las notas de prensa, estructurar adecuadamente la información y encontrar un gancho adecuado para despertar el interés de los periodistas.
7. Publicidad. De gran utilidad para conseguir la notoriedad que se busca a la hora de asumir algunos compromisos de acción social y medioambiental, es adecuado utilizarla de forma puntual.

8. Eventos. Un evento presencial, o incluso virtual, puede ser un buen momento para plasmar la preocupación de la empresa por el entorno social y medioambiental. Se puede aprovechar incluso para recabar apoyos y concienciar a los presentes sobre la causa. El efecto se multiplica cuando la experiencia es en vivo y en directo.
9. Colaboraciones. Cualquier tipo de colaboración con otras empresas puede dar pie a unir esfuerzos también en el sentido de la RSC. Las distintas organizaciones participantes en la acción colaborativa pueden sumar esfuerzos en una causa común y contribuir además en su difusión para lograr una mayor repercusión.

10. Publicaciones. Ya sean libros, memorias, anuarios o revistas, cualquier soporte de comunicación, tanto interna como externa, debería prestar atención a la RSC de la empresa y guardar para ella el lugar y el espacio adecuados.
Si quieres empezar a darle forma a tu estrategia de comunicación de RSC, puedes encontrar muchas ideas observando lo que hacen las grandes marcas y cómo lo hacen. Bankinter, Damm y Danone están en la lista de las 13 empresas más comprometidas con la RSC que propone El Confidencial, pero si buscas en internet podrás encontrar muchas más.