Este es un guest post de Miquel Pino.
¿Eres empresario online?
¿Tienes un equipo que te ayuda?
¿Te preocupan las finanzas de tu empresa?
¿Eres emprendedor o empresario?
No vamos a entrar en la etimología de las palabras. Lo que sí es cierto es que para crecer y hacerte grande como empresario tienes que pensar en grande.
Todo empresario es emprendedor, en cambio, no todo emprendedor acaba siendo también empresario.
¿Qué piensas tú sobre esta cuestión?
Uno empieza con una idea de negocio, mucha ilusión y una gran motivación para hacer realidad aquello que anhela, tanto personalmente como profesionalmente, pero ¿y empresarialmente?
Al principio, todos son horas volcadas en tu trabajo y en tu proyecto. Todo esto es necesario, pero ¿es suficiente? Ya te lo respondo yo. ¡NO!
Para convertirte en empresario debes pensar y actuar como tal.
Además de lo que ya dedicas, deberás mejorar y ser eficiente en tu gestión empresarial. ¿Y qué implica esto? Disciplina y formación concreta en administración y dirección de tu negocio.
Deberás crear rutinas que te permitan tener claro en todo momento cuál es la situación en tu empresa. ¿Qué te sugiero? Un cuadro de mandos por ejemplo, que sea práctico, fácil de usar y muy útil para tomar decisiones.
Además de trabajar, hay que ganar dinero. No. Mucho dinero. Para así hacer viable tu negocio, reinvertir y permitir que tus clientes puedan disfrutar de ti, de tus productos y de tus servicios durante muchos años.
Esta es la manera en la que tienes que enfocarte y, sobre todo, mentalizarte. Si te lo crees, podrás hacerlo, pero antes tendrás que cambiar el chip.
No sólo tendrás que adaptar tu mentalidad a la de ser empresario, sino que tendrás claramente que marcarte unos objetivos, que seguirás su cumplimiento en tu cuadro de mandos.
De la misma manera definirás unas estrategias que te permitan conseguir todas las metas que te propones para ti y tu equipo. Éstas, las tendrás que revisar y adaptar a medida que avances en tu camino.
Y continuarás con tu plan de acción que determinará muy claramente lo siguiente:
- ¿Qué hay que hacer?
- ¿Quién debe hacer qué?
- ¿Cómo hay que hacerlo?
- ¿Cuándo hay qué hacerlo?
- ¿Cuánto dinero necesitarás para hacerlo?
- Comparar los resultados con lo que habías previsto.
- Adaptar la nueva decisión a los resultados reales y según los objetivos marcados.
- Volver a la acción.
Y todo esto, ¿cómo lo controlas? Con tu cuadro de mandos.
Y, ¿qué es un cuadro de mandos?
Es una simple hoja de cálculo que te permite incluir todos aquellos datos clave que debes conocer y sientes que debes saber cada semana o cada mes sobre tu empresa. Para así tomar el pulso al camino que recorre tu negocio.
Ya que soy de Palamós, permíteme un símil náutico. Cuando capitaneas tu barco, tú eres el máximo responsable y debes conocer en todo momento lo siguiente:
- Primero, tu puerto de destino.
- Lo que necesitas para llegar.
- Los marineros que necesitarás.
- Los recursos de comida, agua, gasoil, salvavidas, etc.
- Saber qué delegar.
- En quién delegar.
- Cuándo delegar.
- Qué coste te va a representar.
- Disponer de tu hoja de ruta.
- Y disponer de un plan B por si el tiempo no te permite llegar a destino a la primera por tempestad, contingencias varias, etc.
¿Cuándo es que adquieres esta mentalidad de empresario?
Cuando tienes tu cuadro de mandos (hoja de ruta) perfectamente trabajado a tu medida. Con todas aquellas variables que sabes que necesitas para ir por el buen camino.
Puedes crearlo con una simple hoja de cálculo e irla rellenando semanalmente o mensualmente. Lo puedes hacer tú directamente o delegarlo. O bien, ambas cosas dependiendo del nivel de sensibilidad y secretismo de la información que quieras conocer.
Estos datos siempre deben ser de tu interés y lógicamente centrados en tu producto o servicio, sector, competencia, etc.
Ejemplo de datos de interés:
- Facturación.
- Margen comercial por producto o servicio vendido en valor absoluto y porcentual.
- Beneficio neto en valor absoluto y porcentual sobre ventas.
- Coste de estructura.
- Coste del personal.
- Clientes activos.
- Rentabilidad por cliente.
- Unidades vendidas.
- Dinero generado este mes.
- Previsión de cobros y pagos.
- Y muchos más que podrás añadir a tu lista en función de tus necesidades concretas
¿Qué te parece?
Te animo a que pienses y reflexiones sobre tu cuadro de mandos. Sólo tú o tu persona de confianza debéis conocerlo. Así podrás mantener la calma y tranquilidad que necesitas a la hora de ser un buen empresario. Y te ayudará a tomar las decisiones que estén a tu altura.
Quizás hoy trabajas sólo. En casa. Pero te planteas ir más allá y crecer. Pues no esperes. Empieza ya. Cuanto antes empieces a caminar como empresario, antes llegarás a ser un buen empresario y conseguir tus metas.
Si ya tienes una mínima infraestructura y personal, mejor me lo pones. No lo dudes. Ponte viento en popa y a toda vela, con tu hoja de ruta clara para llegar a tu puerto de destino en las mejores condiciones.
Eli me ha permitido darte el recurso gratuito “Las 10 claves que te convertirán en un empresario de éxito” que te ayudará a actuar de forma ordenada y disciplinada en tus finanzas. Incluye un cuestionario fase por fase que te ayuda a pensar, reflexionar y actuar para preparar tu hoja de ruta.