La comunicación es esencial en cualquier aspecto de nuestro día a día. Aunque existen muchos tipos de comunicación, en nuestro caso es la Corporativa la que empleamos en nuestro día a día.
Y dentro de esta Comunicación Corporativa, una de las herramientas clave es la nota de prensa, una “herramienta” sobre la que hemos hablado en este blog en numerosas ocasiones y de cuya correcta elaboración depende el éxito a la hora de comunicarnos con los medios de comunicación y, por consiguiente, con la sociedad.
Pero si hay algo que otorga credibilidad a una nota de prensa esas son sus fuentes, es decir, aquellas personas, entidades u Organismos que aportan y corroboran las informaciones o datos que contienen.
La confianza en las fuentes de información es clave para redactar una nota de prensa correcta y veraz. Escribir una nota parece sencillo, pero si no cumples con todos los requisitos puede ser un simple texto y perder ese atractivo especial con el que cuenta una buena nota de prensa.

Es más, sin unas buenas fuentes cualquier medio de comunicación perdería su veracidad y credibilidad o, lo que es lo mismo, estaría muerto.
Volviendo a las notas de prensa, estas deben ser concisas, informativas y, veraces. No importa si escribes cuatro hojas repletas de información, si esta no es clara y veraz su valor y credibilidad desaparecen.
Antes de entrar más en materia vamos a explicar qué entendemos por una fuente en periodismo. Como hemos dicho antes, las fuentes periodísticas pueden ser personas físicas (testigos, protagonistas, expertos), organismos e instituciones, empresas privadas, sindicatos, colegios oficiales, ONG, estudios, informes, documentos oficiales… En definitiva, cualquier ente que aporte información al periodista. Lo de si la información es más o menos verídico, fiable o veraz es otra cuestión muy diferente.
Es evidente que el periodista no siempre está al pie de la noticia y no puede cubrir todas las informaciones por eso, como casi siempre sucede, al no ser un testigo directo necesita recurrir a esas fuentes periodísticas que le ayudan a complementar cualquier información y aportar un valor único y particular.
Aprender a usar las fuentes de información en periodismo es primordial, ya que de ello depende que alcancemos un resultado final de calidad para nuestros públicos.
Al final, fuente y periodista se asemejan a un matrimonio ‘bien avenido’, ya que se necesitan y, por tanto, la complicidad y confianza entre ambos es vital. Ambos tienen objetivos comunes, se necesitan, uno porque necesita que esa información concreta se publique y salga a la luz y el periodista necesita dar veracidad a su texto y satisfacer las necesidades tanto de sus jefes como de sus lectores que buscan informaciones veraces.
Ryszard Kapuściński, periodista polaco y autor del libro “Los cínicos no sirven para este oficio”, solía decir que «una característica del periodista debe ser la empatía, esa habilidad de sentirse inmediatamente como uno más de la familia. Compartir emociones, sufrimiento y alegrías de las personas que, rápidamente, percibe si él está realmente o si es un desconocido que viene, mira y se va». Una definición muy clara del oficio del periodista, porque este siempre debe estar comprometido con las historias y con las personas.
Además, para Kapuściński existen tres tipos de fuentes: «la principal son los otros (y nosotros), la gente. La segunda son los documentos, los libros, los artículos sobre el tema. La tercera fuente es el mundo que nos rodea, en el que estamos inmersos: colores, temperaturas, atmósferas, el clima, en definitiva, la imponderabilidad, todo eso que es difícil de definir, y que sin embargo es una parte esencial de la escritura».
Características de las fuentes:
- Fiable.
- Accesible.
- Veraz.
- Experto del tema.
Clasificación de fuentes:
- Directas, el periodista es la fuente principal porque es el testigo de la noticia, suele suceder cuando hay una rueda de prensa.
- De primera mano, principalmente, son los testigos de la noticia o hecho noticioso.
- Informes, estudios, documentos. Son documentos oficiales, estadísticas o estudios informativos relevantes que ofrecen datos y hechos notables.
- Otros, movimientos, campañas especiales, etc.
Tipologías de fuentes directas:
Información con atribución directa. El periodista y el medio tienen la autorización para nombrar a la fuente sin problema. La atribución directa personifica el caso excelente, porque da una mayor credibilidad al hecho y a la noticia, debido a que el informante se hace cargo de sus declaraciones. Ejemplo: «El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha declarado que bajarán los impuestos».
Información con reservas. En este caso no se cita de forma explícita a la fuente, pero pueden citarse sus declaraciones. La fuente concreta no desea ser identificada y que no aparezca su nombre, pero sí que se permite contextualizar. Ejemplo: «fuentes cercanas a la presidencia del país…», «fuentes del Ministerio de Sanidad…».
Información con atribución con reserva obligada. El medio o periodista no cita a la fuente y cuenta la información como si fuera propia. Es decir, no pueden darse ni siquiera pistas de dónde ha sido adquirida la información. Cuando se trata de un documento es habitual decir que el mismo está en poder del periodista, es decir, «este medio ha podido conocer…».
Off the record. En esta tipología, la noticia ni se puede atribuir ni se puede publicar. Se trata de datos e informaciones que no pueden hacerse públicos de ninguna de las formas. Solo esta información puede valer para averiguar más datos y llegar mejor a la realidad e interpretar mejor los hechos. En resumen, confidencialidad total no publicable. Es una información para un uso exclusivo y con la finalidad de hacer entender al periodista lo sucedido. Nunca se puede publicar.