Desde que apareció el marketing de influencia, las estrategias de comunicación han evolucionado para adaptarse a las nuevas necesidades. Y ya te contamos hace tiempo por qué contar con un influencer en tu estrategia de comunicación puede ser muy beneficioso para tu marca.
Por si alguien vive bajo una piedra y aún no se ha enterado, un influencer es una persona que puede influir en las decisiones de compra de otras personas debido a su autoridad, posicionamiento, experiencia o relación con su audiencia y seguidores.
Es una realidad que los influencers inundan las redes sociales y los planes de marketing y comunicación de las empresas. Las personas con más seguidores leales en las redes sociales son los nuevos marcadores de tendencias.
La influencia que han conseguido en su público ha sido gracias a mostrar su día a día con recomendaciones y consejos, mostrando productos de una forma más cercana y real, y superando en muchos casos las conversiones de campañas con celebridades.
La interacción y el ‘tú a tú’ es muy apreciado actualmente. El público busca personas reales que vivan experiencias cotidianas y que empaticen con su situación. Es decir, los influencers forman una gran familia con la que se comunican de forma abierta y directa, ganándose así su confianza, y la confianza es igual a impacto.

¿Qué es un microinfluencer?
Los microinfluencers son usuarios de las redes sociales que se especializan en un nicho de mercado muy concreto. Por lo que segmentan muy bien a su audiencia. Estas personas publican contenido útil y real en sus redes sociales, mostrando sus principales intereses. Y suelen mostrar artículos patrocinados cuando se unen a marcas concretas, avisando siempre a su audiencia.
Los datos confirman que los microinfluencers están potentemente conectados con su audiencia, no importa el ámbito o la especialización, y eso se transforma en compromiso con el público de tu negocio si eliges a la persona correcta.

¿En qué plataformas están?
Hagamos una revisión rápida de las principales plataformas en las que nos puede interesar que tenga presencia el microinfluencer con el que vamos a trabajar:
Facebook. Está a la cabeza del ranking de redes sociales con unos 2.271 millones de usuarios aproximadamente alrededor del mundo.
YouTube. Aunque no es una red social como al uso, es la segunda plataforma más utilizada en el mundo por los internautas.
Instagram. Ha alcanzado ya los 1000 millones de usuarios en todo el mundo, lo que coloca a esta red social en el top 3 de las redes más utilizadas.
Tik Tok. Es de las redes sociales más nuevas, y una de las más utilizadas con más de 800 millones usuarios. Esta plataforma permite hacer vídeos cortos con música, efectos, retoques y audios. Y ha llegado hasta aquí gracias a la naturalidad y diversión de la plataforma. En este post hablamos de su utilidad para tu negocio, tanto con una cuenta propia como mediante influencers.
Twitch. La plataforma de video en vivo y bajo demanda, originalmente enfocada al mundo de los videojuegos, se ha diversificado en temáticas. Cuenta hoy en día con más de 17,5 millones de usuarios activos cada día.
Twitter. La red social de microblogging donde puedes compartir textos de hasta 280 caracteres se mantiene en el ranking de las más utilizadas desde hace años. Ha tenido épocas flojas, pero siempre vuelve a remontar.
Pinterest. Es un lugar donde puedes compartir fotos, infografías, vídeos y demás archivos audiovisuales. No es una red social al uso, ya que en lugar de personas o marcas sigues temáticas, pero tiene un público muy fiel y entregado.
LinkedIn. Aunque es una red social orientada al ámbito profesional, cuenta con 467 millones de usuarios. Es la red profesional más grande en todo el mundo y la que actualmente tiene más éxito en este sector.
El interés por una u otra plataforma variará en cada situación, dependiendo de dónde se encuentre en mayor medida el público objetivo de tu negocio y el tipo de campaña que estés planeando llevar a cabo.

¿Cómo contactar con un microinfluencer y cerrar el trato?
Actualmente muchos influencers trabajan con agencias o representantes, pero no es tan común entre microinfluencers.
En el caso de los primeros, es tan sencillo como contactar con ellos (o sus agencias) y solicitar el media kit. Se trata de un documento que contiene sus referencias como influencer, ejemplos de otras campañas, presupuesto, etc.
Y en base a esa información, ofrecer la colaboración o no.
En el caso de los segundos, es fácil que no tengan tan preparado el material para una colaboración, ya que muchos de ellos tienen su faceta de influencer como un trabajo secundario o incluso como hobby.
Antes de contactar con cada uno lo ideal es que formes parte de su comunidad para ver de primera mano cómo se relaciona con su audiencia y para que le suene tu marca.
Una vez te decidas por un microinfluencer, deberás escribirle de forma cordial pero profesional, hablarle de tu negocio, tus objetivos y la campaña que tienes en mente. Recuerda que el acuerdo tiene que ser beneficioso para las dos partes, por lo que deberás ofrecerle algo a cambio: un producto, un servicio, dinero o ayudarle de alguna manera a lograr sus propios objetivos.
Se justo con el trato que ofreces y valora el trabajo de la otra persona para tener una relación laboral sana.
Una vez tengas a la otra persona enamorada de tu negocio, es el momento de redactar un acuerdo que satisfaga a las dos partes. Nuestra recomendación es que siempre se haga por escrito para evitar confusiones, y que incluya tantos detalles como sea posible: cantidad y tipo de publicaciones, redes sociales, horario de publicación, inclusión de etiquetas, hashtags y enlaces, exclusividad…

Tres consejos extra
Que una persona tenga más seguidores no implica que sea mejor influencer. Existen bots, cuentas compradas y muchos estratagemas más para falsear esos datos. Aunque es indiscutible que se necesite cierta audiencia, lo principal es la relación que la persona mantiene con sus seguidores, las interacciones que crea y el nivel de confianza que genera.
Presta atención a los valores que defiende el microinfluencer de tu elección…porque serán los valores que se asocien con tu marca. Lo ideal es encontrar una persona que esté en sintonía con tu marca, porque implica que sus seguidores también lo están y será más fácil que se conviertan en tus clientes.
Fíate de las métricas, de los números. Puede que te encante un influencer, pero no tenga mucho engagement entre el público que te interesa, o que no te acabe de convencer una acción que te aseguran que da muy buenos resultados. ¿La solución? Fíate de tu instinto y de las métricas.

Con toda esta información, no dudamos que un microinfluencer puede ser una muy buena herramienta para la estrategia de comunicación de tu negocio, pero sólo si eliges al candidato ideal y planteas una colaboración que, apoyada en los números, te sea beneficiosa.
Y tú qué, ¿te animas a incluir la colaboración con un microinfluencer en tu estrategia? Te leo en comentarios.