Toda empresa quiere resultados profesionales. Deseamos que nuestros productos y servicios sean de la mejor calidad posible, independientemente de si los clientes pagarán por ellos o los compartiremos de forma gratuita para aportar valor.
Si hablamos de vídeo y audio, la diferencia entre calidad profesional y afición se hace aún más palpable. Y en el caso de los pódcast, que se sustentan en el audio, conseguir un resultado óptimo es posible incluso con recursos sencillos.
La clave está en saber dónde poner la atención.
Trucos de producción
Si la grabación original tiene mala calidad, poco podrás hacer para arreglarla antes de que llegue a oídos de tu público. Es un error muy común pensar que eso «se arregla después con el ordenador», pero la realidad es que es mucho más difícil arreglar una mala grabación que hacerla bien desde el principio.

Es importante saber que el sonido viaja a través de los espacios abiertos, se desliza por debajo de las puertas, alrededor de las ventas e incluso por los huecos dentro de las paredes. Además, el sonido rebota fácilmente en las superficies duras y lisas, básicamente se refleja en ellas.
Para tener un sonido de calidad no hace falta contar con un estudio de grabación ni gastarnos mucho dinero en reformar una habitación o despacho para hacernos uno. Hay varios trucos que podemos implementar en alguna habitación de nuestra casa u oficina para conseguir grabaciones profesionales.
Los hemos dividido en tres puntos generales para que sea más fácil llevarlos a cabo:
1.- Ventanas y puertas.
Ventanas y puertas hechas de un material robusto y con doble cristal ayudarán a amortiguar los ruidos que vengan del exterior. De todas formas, como no vas a empezar reformas en casa por empezar un pódcast, ten en mente estos consejos: cuando vayas a grabar, las ventanas y las puertas deben estar siempre cerradas, salvo que estés solo en casa (incluyendo mascotas, que también son ruidosas). Si no estás solo, avisa de que vas a grabar para mantener los ruidos domésticos al mínimo.
Además, procura escoger un horario de grabación en el que haya poco ruido en la calle, para ayudarte a minimizar las molestias. Si vives cerca de un colegio… a media mañana, cerca de la hora del recreo, no parece un buen momento para ponerse a grabar, ¿no?

2.- Materiales de construcción.
Si tienes la posibilidad de elegir la habitación en la que vas a grabar, préstale atención a los materiales de construcción. Todas las estancias revestidas de azulejos, con muchos elementos metálicos o con paredes de pladur no son aconsejables, ya que propician reverberaciones y ecos que le restan calidad a la grabación, y que pueden ser molestas al oído.
Cuando tengas opción, elige estancias con paredes o elementos de madera. Aquellas que tengan revestimiento de caña, bambú, o incluso de gotelé, también son deseables. Todos estos materiales ayudarán a mitigar los ruidos exteriores y absorberán los interiores.
Además, siempre puedes optar por comprar espuma acústica y forrar las paredes que den a la calle y, por lo tanto, aislar mejor la habitación de los ruidos externos. O si te planteas cambiar el color de la habitación (que no es meterse en obras como tal), utilizar pintura aislante acústica. A simple vista parece pintura normal y corriente, pero debido a sus componentes puede minimizar los ruidos externos en gran medida.

3.- Materiales decorativos.
Al igual que ocurre con los materiales de construcción, la decoración de la habitación juega un papel importante en la calidad de la grabación. Ya hemos hablado de la madera, la gran aliada de los estudios, y del metal, a evitar a toda costa. Pero hay un elemento más que nos puede ayudar mucho: los textiles.
Alfombras, cortinas, tapices, cojines… cuantos más, y más gruesos sean, mejor. Las telas absorben muy bien los sonidos y ayudan a evitar reverberaciones indeseadas.
Otro gran aliado son las estanterías (de madera) llenas de libros. Además de quedar preciosas y servirte como inspiración, el papel absorbe muy bien las ondas sonoras. Los cuadros y los espejos colgados en la pared hacen una función similar. Todo lo que tiene relieve y es absorbente ayuda.

Y por último, vamos a desmentir un mito… ¡las hueveras de cartón no aíslan del ruido! Debido a su forma hace que el sonido se refleje mejor en ellas y se distribuya por la estancia, de modo que mejora la acústica de la habitación, pero no aíslan ni insonorizan.
Trucos de grabación
Cuando vayas a grabar, sea como sea el cuarto en el que estés, hay un par de trucos que harán que tu pódcast suene mucho mejor:
1.- Anti pops.
Es un pequeño filtro o pantalla que ayuda a que el micrófono no capte los golpes de aire al decir palabras con «P» o «B». Al pronunciar estos sonidos la forma de nuestros labios y el aire que expulsamos crean picos de ruido muy molestos para el oyente, sobre todo si utiliza auriculares para escuchar tu pódcast.
Aún así, los anti pops sólo son necesarios si tienes un micrófono al que debas acercarte bastante para que capte bien el sonido, si están hechos para grabar a bastante distancia (más de 20 centímetros) ya no hace falta.
Es probable que tu micrófono ya incluya un anti pop de serie, pero sino, hay multitud de filtros que puedes conseguir por internet (entre 5 y 20 euros). Pero si necesitas salir del paso con una versión casera, aquí te dejamos una forma de hacértelo tú mismo:
Utiliza un alambre para formar un círculo de unos 15 o 20 centímetros de diámetro. Después, pasa el aro por dentro de una media hasta que la tela quede totalmente tersa, y fija el aro en esa posición.
A la hora de locutar deberás poner el artefacto entre tu boca y el micrófono, a unos 2 o 3 centímetros de éste.
El mayor problema que tiene los filtros caseros es que no cuentan con el pie y el agarre de un filtro profesional, por lo que tendrás que hacer algún apaño para mantenerlo en su sitio.
Lo ideal es adquirir un anti pop. Pero si no tienes y tu micrófono lo requiere, es preferible acercarse para locutar y usar un anti pop casero, que grabar desde lejos sin filtro, ya que se captará mucho ruido ambiente indeseado.

2.- Detalles en la mesa de grabación.
Ten mucho cuidado con los pequeños golpes o sonidos que puedas crear en la mesa de grabación:
- Tamborileo de los dedos.
- Movimiento de papeles.
- Clic del bolígrafo.
- Abrir o dejar sobre la mesa una botella de agua.
- Movimiento de la mesa mal asentada.
- Etc.
Muchos de ellos son fácilmente evitables, ya sea mediante el uso de posavasos o extremando la atención a los movimientos que hacemos con las manos.

Como ves, ninguno de estos trucos requiere grandes esfuerzos y los resultados que puedes lograr son asombrosos.
Por supuesto, estos consejos también son aplicables a otros supuestos, como las entrevistas. Tanto si eres la persona entrevistada, como si tienes un invitado a tu programa y debes aconsejarle desde donde responder a tus preguntas para lograr la mejor calidad de sonido posible.
Y ahora cuéntame, ¿ya utilizas alguno de estos consejos para mejorar tus grabaciones?
¿Tienes algún otro truco que compartir con los lectores del blog? Te leo en comentarios.